Si está pensando en añadir una piscina a su jardín para disfrutar de los próximos días soleados, quizás se pregunte qué tipo de piscina sería la más adecuada para sus necesidades. ¿Ha considerado ya la instalación de una piscina natural?
También conocida como piscina biológica o piscina ecológica, la piscina natural ofrece múltiples ventajas frente a la piscina tradicional, lo que la convierte en una opción atractiva en 2020. Su principal ventaja radica en garantizar un agua pura, cristalina y libre de productos químicos, lo que la hace totalmente respetuosa con el medio ambiente y, sobre todo, con su salud.
¿Cómo Funciona una Piscina Natural?
Una piscina natural generalmente se divide en tres zonas distintas:
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La Zona de Lagunaje o Zona de Plantación: Esta zona alberga plantas acuáticas que actúan como filtros naturales para purificar el agua de la piscina.
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La Zona de Regeneración: Equipada con una cascada o una fuente, esta zona asegura una oxigenación adecuada del agua, lo que permite el desarrollo saludable de la fauna y flora acuáticas.
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La Zona de Baño.
Este Sistema 100 % Natural y Ecológico Le Permite Disfrutar de Sus Baños en un Entorno Puro y Saludable.
La Piscina Biológica: Una Solución 100 % Natural
No Se Necesitan Productos Químicos para su Mantenimiento:
A diferencia de las piscinas tradicionales que requieren el uso de cloro y otros productos químicos para su mantenimiento, la piscina natural no los necesita. Se despide de las alergias, los ojos rojos, las irritaciones de garganta e incluso del cabello dañado por el cloro. Gracias a su piscina biológica, redescubre el placer de bañarse en un agua limpia y no contaminada.
Una Instalación que Favorece la Biodiversidad en Su Jardín:
El diseño en tres zonas distintas de la piscina ecológica favorece la creación de un ecosistema completo, garantizando la pureza y limpieza del agua. Las plantas acuáticas, las algas y otros microorganismos interactúan naturalmente para filtrar las impurezas y purificar el agua, que luego se redirige a la zona de baño de manera totalmente ecológica. La piscina biológica funciona perfectamente sin calefacción, adaptándose naturalmente a la temperatura ambiente durante todo el año.
Un Mantenimiento Simple y Ecológico:
Como se mencionó anteriormente, el mantenimiento de su piscina natural está principalmente asegurado por las plantas. No necesita añadir productos químicos, y sus esfuerzos generalmente se limitan a recoger las hojas muertas y flores caídas en la superficie del agua, así como a podar las plantas (generalmente en otoño). El sistema de estanques y la circulación natural del agua entre ellos también evitan problemas relacionados con el agua estancada.
Otra ventaja es que no tiene que preocuparse por preparar su piscina natural para el invierno, ya que se adapta naturalmente a los cambios de estación y temperatura. A diferencia de las piscinas clásicas de hormigón o plástico, la piscina natural resiste bien las inclemencias del tiempo y envejece de manera duradera mientras preserva el medio ambiente.
En resumen, optar por una piscina natural ofrece muchas ventajas. Así, realiza un gesto importante por el medio ambiente, mientras preserva su salud y bienestar, sin sacrificar su comodidad.





